Bar Júcar

Intro

Ubicado junto al Mercado del Cabanyal el Bar Júcar lleva más de 60 años abierto. Es un local que ha tenido varios dueños pero desde hace 7 lo llevan David y su socio. La cocinera es top, la vitrina es guay y cada mañana a primera hora tienes un buen perol de all i pebre, caracoles y otras cosas varias con productos del mercado. 

Nada más poner un pie en el local tuve el presentimiento de que el esmorzaret iba a ser de los espectaculares, y no me equivoqué. No sé si fue por el buen olor que salía de la cocina, el ambiente de los comensales o los ánimos del momento pero esa sensación de «esto promete» me pego directamente en el pecho.

El Espacio

Un local mediano, con grandes ventanas que dan a su terraza, era junio y estaban abiertas, en la calle hacía calor pero gracias a los ventiladores de techo se estaba muy bien. Si no me equivoco en su terraza y fachada da la sombra hasta las 12h aproximadamente.

Tiene varios mostradores y una cocina pequeña abierta. Llama la atención su pared forrada de fotografías del barrio, clientes y personalidades del Cabanyal 

El Esmorzaret

El esmorzar fue para titanes, la visita al Bar Júcar fue propuesta por almorsaret como una de nuestras quedadas mensuales del concilio de almuerzos. Probamos tantas referencias que voy a ir al grano con su descripción.

Como resumen os diré que su bocata de la casa, las ancas de rana y sus zarajos sin un imprescindible de su carta.

Picaeta: buenas olivas y cacaus en corfa servidos en menaje de metal. 

Amantes de los zarajos aquí vais a disfrutar. Zarajos suaves pero con sabor, cocinados al punto, jugosos, blanditos y turgentes.

Mollejas de gallina en salsa: blanditas, tiernas pero esponjosas

Un All i pebre: bueno, anguila sabrosa, turgente y con unas patatas al punto.

Las ancas de rana me fliparon, con un rebozado ligero y con una textura parecida al pollo pero con un sabor mucho más suave.

Un torrezno bueno, crujiente y con pimentón. Un pulpo sabroso y super agradable. Una oreja a la plancha intensa, con colágeno y buena.

Bocatas muy bien, los preparan al momento. Nos los sacaron de barra entera para compartir. A destacar el de la casa con su entrecot de ternera cortado ultrafino, conservado en aceite, ajetes tiernos, patatas a lo pobre y un all i oli hecho con leche.

El otro bocata era de carne guisada con patatas (en este punto había comido tanto que casi no lo pude disfrutar)

También nos sacaron unos figatells en cazuela, nunca los había comido así y el estilo me recordó al rostit de pollo que hacía mi abuela.

Lo rematamos todo con un cremaet y algún digestivo.

Curiosidades

Es un bar que lleva toda la vida en el barrio, su pared está forrada de fotografías tanto antiguas del barrio así como de personalidades singulares del Cabanyal. 

Nos vemos en los bares

Hay bares con los que conectas, bares en los que tienes ganas de volver y compartir. El Bar Júcar ha despertado estas sensaciones en mí. Si la cosa no cambia y sigue así, es muy buen sitio si uno quiere disfrutar de un almuerzo con todo lujo de detalles y variedad.

 

La Mesedora

Intro

En hostelería se dice y se palpa que el oficio se está perdiendo, que ya no es como antes y que cuesta encontrar sitios donde los propietarios y el personal quieran hacer carrera en una profesión sacrificada y gratificante a partes iguales. 

Tras haber almorzado con Sergio, el pequeño de los 3 hermanos (Gerardo, Jaume y Sergio) impulsores de La Mesedora no puedo evitar pensar en que significa tener oficio, qué implica y cómo se traslada en la actividad del día a día de un bar o restaurante. 

Si nos ceñimos al significado del diccionario encontramos que la palabra «oficio» tiene dos acepciones:

I. Dominio o conocimiento de la propia actividad laboral.

II. Actividad laboral habitual, especialmente la que requiere habilidad manual o esfuerzo físico.

Yo me identifico sobretodo con la primera. Para mi el oficio no se limita únicamente en saber servir las mesas, bebidas y comidas, es más una actitud ante el trabajo, el producto y la profesión, una actitud cuyo objetivo es dar buen servicio acompañado de la propia satisfacción de estar haciendo las cosas de la mejor manera que uno puede y sabe.

Os cuento todo esto porque hablando con Sergio me di cuenta que para ellos es fundamental dar el mejor servicio posible, mejorar en cada aspecto relacionado con el negocio, innovar y modernizarse para mejorar los procesos, formarse constantemente para hacer que este proyecto nacido una semana antes del confinamiento de 2020 pudiera ser la continuación de todo el esfuerzo hecho por sus padres con su anterior restaurante.

El Esmorzaret

En La Mesedora llevan la experiencia del almuerzo un poco más allá, con propuestas de autor, menajes interesantes y digitalización.

Un buen almuerzo debe ir precedido de una picaeta. Aquí el arranque lo marcan unas buenas olivas aliñadas y/o normales (en ambos casos son carnosas y sabrosas) junto a unos cacaus pelados, fritos por ellos mismos y aderezados con cúrcuma y sal.

Tienen una amplia carta de bocadillos clásicos y de autor, como uno no sabe nunca cuando va a poder volver me fui directo a la sección Gourmet.

Me pareció brutal que tuvieran una propuesta con mero y muy interesante que lo pudieras terminar de condimentar al gusto con polvo de Cacau d’or. Sus brotes tiernos de mostaza y su tomate natural le dan un toque sano y fresco que me pareció maravilloso.

También probé «El Vegà», bocata 100% vegano a base de heura, patata, ajos tiernos, mayonesa de membrillo y queso vegano. La heura está rebozada y frita, la mayonesa le da un toque dulce y los ajos tiernos y la cebolla crispy le confieren texturas diferentes en cada mordida. Si queréis podéis echar un vistazo a la Bocata Review que hice de este bocadillo.

Menos mal que iba de la mano de Sergio y me dijo que no me podía marchar de su casa sin probar las patatas bravas de cheddar y bacon. Si hubiera ido por mi cuenta de incógnito no las hubiera probado y nunca hubiera sabido el tesoro que alberga ese plato en forma de patata gigante en el que las sirven. 

Por último le hinqué el diente a «El caballó», interpretación del bocata más icónico del almuerzo valenciano, un bocata de carne de caballo diseñado para que lo disfrutes mientras la yema del huevo empapa los finos filetes de la, sabrosa e intensa, carne de caballo. Si no vas con ojo la yema de huevo también puede recorrer tus dedos mientras mordisco a mordisco te terminas este mítico de los esmorzars valencians.

Os recomiendo ir en comboi y compartir varios platos para que podáis abarcar al máximo su carta. 

El Cremaet

En la parte del cremaet me voy a extender más de lo habitual porque hay bastantes cosas que contar en torno a la versión que han creado de este icono del esmorzaret.

 

Su afán por mejorar e innovar les ha llevado a desarrollar un peculiar cremaet de autor, no solamente por el aspecto hipnótico y atrayente que le confiere el colorante de «polvo de Oro» si no por la mezcla de distintos alcoholes que han formulado hasta crear un cremaet brutal.

Un cremaet sin un buen café puede estar bueno pero estará mejor si el café está a la altura de tal manjar. Sergio me dio una master class entorno al café que utilizan, porque lo utilizan, las proporciones de mezcla de arábica y robusta, y porque sus máquinas de café están a medio camino entre las de hostelería y las de especialidad. Gracias a la pasión de Jaume y Sergio por el café han encontrado un equilibrio entre: Dar un buen café controlando variables de la máquina (cosa que las de hostelería convencionales no permiten) y poder atender con rapidez los picos de demanda de cafés en hora punta.

Y hablando de cremaets, me dieron a probar un postre que voy a recordar como el mejor tiramisú de cremaet que he probado. Mar, pareja de Sergio, es la artífice de tal maravilla. Yo no soy mucho de tartas y menos de terminar el esmorzar con un postre dulce, pero este tiramisú me ha roto los esquemas. Es ligero, esponjoso y de sabor brutal, el único problema es que no te das cuenta y te lo has terminado, creo que debería estar prohibido.

El Espacio

Está ubicado en el polígono de Algemesí. Es un local de corte actual con un amplio salón interior y una buena terraza. 

Es fácil llegar y aparcar. 

Curiosidades

La Mesedora además de ser un restaurante también es un hotel. En la planta de arriba disponen de algunas habitaciones disponibles para pernoctar.

Sin duda tienen las camareras más modernas de la ciudad y de la Comunidad Valenciana, Mese y Dora a pesar de que son sus empleadas más silenciosas y tranquilas no pasan desapercibidas entre todo el jaleo de la sala.

Nos vemos en los bares

Da gusto encontrar proyectos en los que hay mucha pasión, esfuerzo y ganas de hacerlo bien. Te sentirás más identificado o menos con las maneras de hacer pero lo que es indiscutible es que La Mesedora es un buen sitio para almorzar, es un sitio que no te va a dejar indiferente y si eres de aquellas personas que les gusta probar debes ir catar su propuesta. 

Si no sabéis como llegar echadle un vistazo al Mapa Esmorzaret.

Os dejo otros sitios regentados por gente joven, con ganas y con propuestas que empujan el esmorzaret al siguiente nivel.

BARES DE MERCADO

Intro

El otro día almorcé en un bar de mercado, en un bar magnífico, en el que desde 1985 tienen platos de toda la vida y en el que, si dispones de un poco de tiempo, te pueden preparar lo que quieras. Paco Blasco me cuenta que si un cliente quiere algo concreto y no lo tiene en su vitrina, sale por la puerta, entra al mercado, lo compra y se lo prepara al momento.

He ido al bar mercat de Aldaia por su calamar en salsa, es un plato que apenas lo encuentro y es un plato que me encanta, por su sabor, por el tomate y porque me transporta a la cocina de mi familia, y es que para mí la comida es eso: sabores y emociones.

El día de la visita de este post eran  vísperas de Pascua y mientras almuerzo, mis calamares al plato, en la terraza  oigo la conversación de la mesa de al lado sobre procesiones, cofradías y los recorridos que van a realizar, no entiendo nada, este universo me queda muy lejos, pero me encanta oír la conversación de fondo mientras mojo un poco de pan en la salsa de tomate. Son casi las 12h y como si de una risaga marina se tratase, una mesa de hombres mayores, que han alargado el almuerzo, dan el relevo a varios grupos de mujeres que llegan para tomar su cortado y su café con leche. Paco me comenta que las dinámicas, la clientela y la afluencia de la gente ha cambiado mucho en estos casi 40 años pero el café de las 12h se mantiene inalterable.

El Espacio

Ubicado en la parte exterior del mercado de Aldaia el ambiente de este bar es tranquilo con una clientela de mercado y una terracita con sombra desde la cual, los miércoles, se puede ver el bullicio del mercadillo que se monta alrededor del mercado municipal.  

El Esmorzaret

Tienen una vitrina con tortillas (de patata, habas, ajos tiernos, etc) magro con tomate, calamares en su salsa, panceta pimientos asados y demás. Lo que viene siendo una vitrina normal, con buen producto y con platos de siempre para que te puedan montar el bocadillo como quieras.

Cómo he comentado algo si tienes un antojo que no esté en la barra se puede pedir y en un momento te lo preparan.

El pan es bueno, las olivas partidas y los cacaus pelados

El Cremaet

Pues si os digo la verdad no tengo ni idea si preparan, la próxima vez que vaya lo pregunto.

Curiosidades

Lleva abierto desde 1985 y se le conoce, entre otras muchas cosas, por sus sandwiches de jamón y queso.  Su sandwich es sencillo y normales, sin más ingredientes que el pan, el jamón y el queso, son crujientes por fuera y aceitositos por dentro, de los que te comerías 3 de una sentada pero que la báscula te recuerda que tendrás que compensarlos de alguna manera.

Nos vemos en los bares

Voy menos de lo que me gustaría, normalmente voy cuando quiero disfrutar de un momento de almuerzo tranquilo sin más objetivo que almorzar. Ahora que he probado sus famosos sándwiches me voy a debatir entre pecar o seguir con mis calamares.

Bares de este estilo son los que me gusta encontrar, bares en los que la personalidad de sus propietarios y la vida del barrio han conformado su esencia y su oferta.

Os dejo algunos post de bares con un alma similar

Bar L’Institut

La primera visita que hice al Bar L’Institut de Ribaroja para almorzar fue un 3 de enero de 2019, por aquel entonces hice una breve review y la verdad es que me dejé muchísimas cosas por contar, a lo largo de estos años he vuelto en varias ocasiones y ya iba siendo hora de realizar una crónica más detallada y actualizada. 

El Bar L’institut es un referente de los almuerzos en Valencia, con una barra de surtido y una variedad espectacular que hacen que la gente se desplace a Ribarroja para echar la mañana y disfrutar del ritual valenciano del esmorzaret.

Desde ese 3 de enero de 2019 algunas cosas han cambiado y algunas otras se han mantenido, y me alegra contaros que las que han cambiado han sido a mejor y las que se han mantenido eran aquellas que hacían de L’institut un espacio único y memorable.

El espacio

El Bar está ubicado en frente de un Instituto, en una calle tranquila por la que a veces, intercalado con algunos coches, pasa un tractor o un carro tirado por caballos.

El local ha sido actualizado recientemente, lo que le da un aspecto más moderno y luminoso, su vitrina se ha adaptado a la gran demanda de almuerzos y su género luce radiante nada más entrar en el bar.

En su interior tiene un espacio de mesas frente a la vitrina y un salón comedor subiendo tres escalones. Dispone de una terraza estrecha y grande a lo largo de la acera con dos zonas, una con sol y otra con sombra.

El esmorzaret

Si nos metemos en faena gastronómica lo primero que voy a decir es que, desde mi humilde opinión, creo que su propuesta ha mejorado con el paso de estos años, se han preocupado por mantener un pan de horno de calidad, han introducido nuevos platos e mantenido sus propuestas del día tipo escabeches, guisos tradicionales y platos de toda la vida.

El Bar L’Institut es conocido por su gran surtido, sus bocadillos exclusivos, algunos de ellos diseñados por foodies de Valencia, por sus bocatas XXL y por su cremaet. Pero en esta review, y pese a que he probado bocadillos brutales como los que he comentado, voy a centrarme en su parte más tradicional.

Nada más entrar en la zona de la terraza me fijé que una mesa tenía una plato de Titania, así que ya tenía claro mi bocata principal, en cuanto crucé la puerta de entrada me quedé atónito con toda la variedad de platos que había y ahí empezó el dilema… croquetas, lagrimas de pollo fritas, habitas, longanizas, chorizos, pimientos verdes asados, tortillas, etc, etc, etc. Pero hubo dos cosas que me llamaron la atención: unas codornices escabechadas y unas manitas de cerdo a las que no les pude quitar el ojo de encima.

Pedí una tapita de manitas porque sabía, conociendo a Vicente, que algo más iba a caer y así fue… como por arte de magia apareció en mi mesa una tapa de calamares rebozados, sabrosos, bien fritos y crujientes.

Nota

Otro de los platos imprescindibles si se visita l’Institut es el rabo de cerdo frito, esta vez no cayó pero es un fijo que siempre me pido. 

Torreznos

Y otra de las cosas que nunca falla es el Pan que gastan, se lo traen de dos hornos, uno de Las Nieves de La Eliana y otro de Estíbaliz de Ribarroja.

El Cremaet

En esta ocasión no tomé cremaet pero como el ir y venir de este elixir valenciano en el Bar L’Isntitut es una constante desde las 9 hasta las 12h pude robar varias instantáneas del icónico carijillo quemado de L’Institut a base de ron, café, mondadura de limón y canela en rama, con una ligera espolvoreada de canela en polvo.

Curiosidades

Una de las cosas que no han cambiado y que es de admirar dado el gran volumen de almuerzos que sirven cada semana es que Vicente y su equipo siguen trabajando y esforzándose cada día para crear esa atmósfera de atención y buen servicio que tanto les caracteriza. Y debe de ser por eso que han salido en multitud de artículos, programas y galardonados con premios del almuerzo.

Nos vemos en los bares

Cada bar y restaurante tiene su sello, su espacio, su manera de hacer las cosas y su personalidad que se refleja en las propuestas gastronómicas, en como atienden a los comensales y también en las ganas de mejorar y evolucionar para seguir dando un servicio y una experiencia memorable al comensal. Así que os dejo algunos otros sitios para almorzar que para mi también tienen esa esencia y manera de hacer las cosas.

Ca Cent Duros

Ca cent duros es sin duda un lugar de culto para cualquier amante del almuerzo valenciano.

Ubicado en medio de la huerta valenciana reúne todos los ingredientes para que el almuerzo se quede grabado en la retina y en el paladar de cualquiera que lo visite. Respira tradición, buen producto, platos típicos valencianos como el all i pebre, el bocata de carne de caballo, el bacalao rebozado (abaecho), mollejas (lleterolas en valenciano), manitas, etc.

Lo visité por primera vez en 2017, cuando todavía la cuenta esmorzaret no había nacido, una amiga me contó que en un bar de Borbotó hacían un carajillo dulce en el que se se podían diferenciar el café, del licor y la crema. Me encantó el concepto y me generó una curiosidad brutal, así que fuimos para allá y probé mi primer cremaet.

Volví en 2018 para hacer una review pero desde entonces que no había regresado. Una de las cosas especiales de ir a almorzar a Ca Cent Duros es poder disfrutar de la huerta antes de entrar, toparte con un tractor que está haciendo una maniobra o pasear después del almuerzo viendo los campos llenos de alcachofas, cebollas o cacaus dependiendo de la temporada. Como he dicho antes para mi es un lugar de culto que reúne todas las condiciones para ser visitado más de una vez.

El espacio

Casa Cent duros o Ca Cent Duros se encuentra en Borbotó, en la zona de l’horta Nord. El bar se encuentra en el bajo de una casa antigua de pueblo y cuenta con un espacio interior y un patio a medio camino entre interior y exterior gracias a un toldo que pliegan o despliegan.

En el Patio tiene una zona de brasas, antiguamente se encendían los sábados pero ahora tras la pandemia no continuan han tenido que paralizar el tinglado.

El esmorzaret

A ver por donde empiezo porque en un mes he acudido 3 veces (en unos meses sabréis porqué),  en todas las visitas he probado cosas distintas, no tengo fotos de todo pero ahí va lo que más me ha gustado.

Bocatas

Sin duda si vas a Ca Cent duros tienes que probar su bocadillo de carne de caballo y su bocata de mollejas. La carne de caballo está cortada a filetes finos y está hecha al punto lo que hace cuando muerdes se rompa perfectamente, su sabor es más fuerte que la ternera, yo lo combiné con ajetes tiernos y patatas fritas… maravilloso.

Otro día probé el de mollejas con idéntica combinación (ajetes y patatas, pero esta vez le puse un poco de all i oli para darle más jugosidad), las mollejas son un espectáculo, son blanditas, tiernas y algunas de ellas con una pequeña crosta de maillard, su sabor es bastante suave y agradable. Las veces que he ido el pan muy bien.

Tapas 
  • Destacaría su bacalao rebozado, crujiente por fuera, muy tierno y en su punto por dentro, para mi gusto en el punto perfecto de sal y de sabor.
  • Oreja a la plancha, si hay oreja hay que probarla, ésta venía troceada, con algunos pelillos y de sabor intenso por el adobo.

El Cremaet

Amantes del cremaet, si no habéis probado este carajillo quemado ya va siendo hora. Debo reconocer que es uno de los cremaets más ricos y que más me han gustado desde que arranqué la cuenta. 

Es un cremaet de ron, de sabor dulce, con capas bien diferenciadas y con canela en polvo. Ya sabéis que no soy muy fan de este condimento en polvo en el cremaet, pero en este caso está puesto en la medida justa para que aporte un extra especiado perfecto.

Curiosidades

Ca Cent Duros lleva abierto desde 2012 y recibe su nombre por una anécdota que se remonta varias generaciones atrás. Hace muchos años el Bisabuelo de Vicente le prestó a un vecino del pueblo 100 duros de plata para que pudiera comprar ganado, lo que en principio debería haber sido un acuerdo privado y discreto entre ambas partes se hizo vox populi en el pueblo y con el tiempo acabaron llamando a la familia con el nombre de Ca Cent Duros y de ahí el nombre del restaurante.

 

Antiguamente te asomabas a la cocina mirabas todas las bandejas repletas de comida y elegías como querías el bocata, ahora por medias sanitarias covid el personal te canta en la mesa lo que hay y te montas el bocata.

Nos vemos en los bares

Os dejo algunas referencias similares para almorzar en medio de la huerta, con solera, con buen producto y fuera de la ciudad.

MESON CANELA

Intro

Sin duda uno de los descubrimientos de este 2022. Negocio familiar abierto hace 60 años por “El Canela” junto a su yerno. Ahora Miguel, tercera generación, se pone al frente para continuar con la tradición familiar.

Para amantes de la oreja a la plancha, los productos traídos del pueblo, bocatas hechos al momento y bares familiares que pasan de generación en generación ya tenéis un nuevo bar que apuntar en vuestra lista de indispensables.

El Espacio

Ubicado en el barrio de El Calvari el Mesón Canela se encuentra en una esquina con un amplio chaflán, lo que le permite tener una terraza con sol y sombra.

El local es grande, con una barra en un lateral y una cocina medio vista, tiene un salón al fondo y una decoración en madera al estilo marinero. Respira un aire antiguo pero acogedor, su mobiliario me recordó al de la Cervecería Aquarium y a esos restaurantes de nivel de los años 70.

Por la decoración, por un rótulo que vi en el exterior y los acuarios llenos de anguilas y bogavantes deduje que una de sus especialidades son los platos marineros. De hecho quiero volver para probar su All i Pebre.

El Esmorzaret

Iba con el foco puesto en su oreja a la plancha y quizá probar algún bocadillo ligero, pero nada más entrar vi los jamones colgados, las anguilas en el acuario, unas aceitunas secas y negras en un bote y me di cuenta que de ahí iba a salir habiendo probado varias cosas y con las ganas de haber probado más.

Gasto

Hablé con Miguel y me dejé completamente en sus manos, lo único que le dije es que quería probar su oreja a la plancha, una vez fijadas las premisas arrancó el baile del almuerzo. La picaeta constaba de tres clases de olivas (unas dulzonas, negras y secas, otras con un toque picante y otras de sosa) y algunas guindillas (fundamentales en cualquier esmorzaret).

La Oreja me pareció espectacular, la sirven entera y su precio va a peso, la hierven y la pasan por la plancha y se queda con una textura maravillosa, crujiente por fuera y blandita por dentro, en algunas partes se nota la carne de la oreja que se alterna con el cartílago y el colágeno de la pieza. La sirven con una mayonesa de wasabi.

Yo no soy mucho de vino en los almuerzos pero Miguel me sacó una botella de la cooperativa de Ledaña, su pueblo. Mi estómago estaba un poco reacio a tomar una copa a primera hora de la mañana, así que únicamente lo probé y tengo que reconocer que para un almuerzo creo que maridaba a la perfección, era suave y muy agradable.

Tortilla con guarrillas

Lo primero en llegar fue un pinchito de tortilla con guarrillas, así llaman en su pueblo a un tipo de chistorra más curada que la tradicional, con ello consiguen que no sean tan pesada. La Tortilla, la cual estaba recién hecha, tenía un punto meloso que se mezclaba con unas patatas a medio camino entre la machacadas y a trocitos, hacía tiempo que no probaba una tortilla de este estilo. Creo que mis archivos de memoria me remontaron a alguna tortilla probada en Madrid cuando enfundado con mis trajes de financiero me escapaba a media mañana para almorzar.

Brascada

Por último, me recomendó su Brascada y menos mal que la probé porque es una de las mejores que he probado hasta la fecha, su carne era tierna y sabrosa, utilizan entrecot de lomo alto, lo que se traduce en una experiencia maravillosa porque no hay cosa que más rabia me de que llevarme la mitad del filete al morder un bocata. El pan era ligero y aireado (Del horno dels Desamparats del Mercado Central), el jamón serrano estaba cortado al momento y pasado por la plancha, el queso fundido y los huevos fritos eran como los de toda la vida con puntilla alrededor de la clara… que más se puede pedir.

El Cremaet

Si hay cremaet hay que probarlo, éste estaba hecho con ron, naranja y predomina el toque dulce.

Cremaet

Curiosidades

Algunos de los cuadros que hay en el restaurante fueron pintados por «El Canela» cuando se jubiló. 

Nos vemos en los bares

Descubrir este tipo de bares son los que me mantienen la llama encendida en esta aventura Bar Hunter, bares que tienen una historia detrás, que han ido adaptándose a los tiempos, que apuestan por propuestas gastronómica de toda la vida pensando en los productos del pueblo, con vinos de cooperativas, aceitunas de sus propios olivos, y con ganas de ofrecer una buena experiencia al comensal…

Escribiendo este post no he podido evitar acordarme de bares con una esencia similar, así que echadle un vistazo a los que os propongo en la sección de recomendados al final de este post.

Bar Nuevo Oslo

Raúl – Bar Nuevo Oslo

Los bares son lo que son gracias a quienes los regentan, sus propietarios imprimen el alma y los dotan de carácter, y eso es lo que sucede en el Bar Nuevo Oslo, Raúl te hace sentir como en casa.  Dos Reviews: 2019 y 2022.

El Cremaet

 

REVIEW 2019

El Esmorzaret

Surtido barra esmorzaret valenciano – Bar Nuevo Oslo

«Una de las barras de surtido más atractivas de Valencia «

Tienen una barra de surtido abundante y repleta de platos muy apetecibles, simplemente hay que ver la foto: todas las mañanas elaboran la comida para que los almuerzos sean frescos y brutales. Entre semana la barra normalmente está lista sobre las 9 a.m y los fines de semana sobre las 10 a.m. Yo los visité en sábado y fui demasiado pronto, pero bueno, eso me permitió ver como iban nutriendo la barra de platos, ver como llegaban los comensales y charlar un poco con Raúl antes de que llegase la marea para almorzar.

Viendo tanta variedad para almorzar entré en colapso, así que me dejé en manos de Raúl para que me guiase por el esmorzaret del Nuevo Oslo, me propuso uno de sus bocadillos favoritos y debo reconocer que a partir de ahora también es uno de los míos: Pisto, embutidos varios (longaniza, chorizo y morcilla) patatas y huevos fritos. Contado así podría parecer una barbaridad pero la verdad es que había lo justo y necesario de cada ingrediente para que el almuerzo fuera perfecto, mientras esperaba el bocata picoteando aceitunas y observando las fotos de Julio Iglesias apareció ante mi una ensaladilla rusa, tierna, delicada, fresca y sabrosa…

Para cerrar el círculo un rico cremaet, limpio de obstáculos tales como ramas, granos de café o mondaduras de limón.

Cremaet – Bar Nuevo Oslo – Esmorzaret
    • Cervezas – Nuevo OsloCacharras Cerveza – Bar nuevo Oslo

Detalles extras

Está ubicado cerca del mercado de Abastos, si vais en coche es posible que os cueste aparcar, pero bueno a una mala en abastos hay un parking de pago. El local tiene una gran barra y una terracita de calle con varias mesas, lo que más llama la atención es su decoración, fotos vintage, carteles de las fallas, raquetas antiguas y unos espejos en los baños incrustados en televisores antiguos.

BAR BATISTE

Intro

Hay Bares y bares, bares con solera, que además de cumplir las funciones de servicio gastronómico a la ciudad también son el epicentro del barrio, de los que conocen a sus clientes por su nombre y dónde lo primero es el cuidado de los parroquianos. Quizá me equivoque pero es la sensación que tuve al ver como los dos hermanos que regentan el Bar Batiste de la finca roja atendían a sus clientes, y esa misma sensación es la que tuve algún día en el antiguo Bar Alhambra cuando Benito y Plasen lo llevaban.

El Espacio

El Bar es alargado con una barra larga en la que al fondo se puede ver la cocina, es muy pequeño con apenas 6 mesas en su interior, todas para 2 o 3 personas salvo una doble en la que un grupo de jubilados se afanaba a almorzar. 

Tiene también una terraza pequeña con varias mesas fuera, algunas pequeñas y otras un poco más grandes.

El Esmorzaret

Me dijeron que el bocata estrella es el de puntilla, ese día no tenían así que tiré por un clásico de tortilla con longaniza y pimiento rojo.

Su vitrina daba gusto, no solo por lo que tenían expuesto si no porque me recordó al estilo de cocina de mi abuela Paquita, no me preguntéis porqué pero esa visión me transportó 30 años atrás cuando entraba en su cocina y veía las bandejas de comida preparadas sobre la bancada.

No tienen cremaet pero si otros clásicos con café

Curiosidades

Este bar lo arrancó el Señor Batiste y actualmente lo gestionan sus hijos. El pan es del horno de un familiar y les elaboran las barras expresamente para ellos.

Nos vemos en los bares

Señoras y señores ustedes saben que a mi los bares con solera me encantan, que tienen un algo y una esencia que me atrapa, envuelve y hace que me quede agusto tomándome el café. Así que, si a vosotros también es pasa lo mismo echad un vistazo a los post que os recomiendo a continuación.

BAR JM

Intro

Ubicado en el barrio de Monteolivete (Valencia) el Bar JM se ha convertido en uno de mis templos del producto. Ya van dos veces que lo visito para almorzar y cada vez me gusta más, un bar de toda la vida, con muy buen producto y una vitrina de marisco que da gusto mirar. 

El Espacio

El JM dispone de una terraza a pie de calle con varias mesas y con estufas los días de más frío. También dispone de dos salones donde se puede hacer un buen esmorzaret, comer o cenar. Dispone de una barra con un surtido que da gusto, lo que más llama la atención es su despliegue de mariscos y pescados.

El Esmorzaret

El esmorzar en el JM es de esos esmorzars que puedes recomendar con los ojos cerrados, he ido dos veces y ambas he disfrutado mucho, tanto por el ambiente como por el producto.

La primera vez que comí su sepia con mayonesa dije, esto está muy muy bueno y acto seguido pinche dos y tres trozos sin decir ni «mu», luego llegó el turno de las bravas… y que os voy a decir, tiernas, sabrosas, ligeramente picantes pero muy poco y con una capita de aceite y all i oli que dan ganas de rebañar con pan.

Por el momento he probado dos bocatas: uno de patatas a lo pobre, embutido, pimientos asados y huevo frito que fue espectacular. Y también he probado el de carne de caballo con ajos tiernos y patatas a lo pobre, estuve tentado de ponerle huevo frito pero me pareció demasiado y la verdad es que quería sentir la receta clásica en todo su sencillez. Los ajitos una deliciosos y la muy buen corte de carne, bien hecha en su punto de jugosidad y muy agradable en cada bocado.

El Cremaet

Un cremaet fuerte y con sabor retostado en el café.

Curiosidades

Este bar regentado por Vicent y Antonia recibe el nombre gracias a las iniciales de sus dos hijos: Jordi y Miquel.

El marisco lo compran directamente en la pescadería que tienen cruzando la calle: «Pescados Hermanos Mora».

Su plato estrella es el de caldereta de pescado y marisco. Y el All i pebre se toma por encargo.

Nos vemos en los bares

Si os gusta este tipo de bares de barrio, de buen producto y buena cocina aunque el precio del almuerzo esté por encima del precio popular echad un vistazo a los recomendados del pie de página.

Bar Ricardo, Rausell, Alenar, etc. Son lugares en los que el concepto de «Esmorzaret Gourmet o Gastro Esmorzaret» cobra todo su sentido ya que son almuerzos tradicionales pero con un producto de nivel, buen pan, bien cocinado y con un toque extra que no me digáis dónde está pero se nota.

ALENAR BODEGA MEDITERRÁNEA

Un trocito de mediterráneo destilado en una pequeña bodega del centro de Valencia, así definiría mi experiencia a cualquiera que me preguntase sobre el almuerzo en Alenar.

Carta – Bodega Alenar

Muy cerca de la plaza del ayuntamiento Jordi decidió abrir una taberna donde servir producto de gran calidad manteniéndose fiel a sus raíces, sabores y olores de su infancia… Así que, cuando se puso a trabajar con Carlos y Tomi (Twomany chefs) para diseñar su carta la premisa era clara: Todo debe respirar y oler a la Marina Alta y al mar que baña la comarca valenciana.

El espacio

Local pequeño, con un mobiliario de aquellos bares antiguos de toda la vida pero con un aire actual, mesas y barra de mármol, sillas de madera estilo onet, un mural maravilloso de un banco de caballas pintado por Gisela Talita conforman un espacio en el que apetece tomarse un vino, una cerveza, una tapa y un «esmorzar» de nivel.

El esmorzaret

Voy a ir al grano, me pareció una almuerzo brutal: brutal por el producto, brutal por los sabores, brutal por lo bien combinados que están y lo cuidado de cada uno de los detalles de cada bocadillo, plato y salsa. Para mí es el claro ejemplo de un gastro esmorzaret, un almuerzo sencillo pero bien pensado, un almuerzo de los de toda la vida, con sus ingredientes tradicionales del mediterráneo trabajados para sacarles todo su potencial.

Ya sabéis que soy muy fan de las Gildas, así que en cuanto las vi en la carta no pude resistir pedir unas cuantas.

Arrancamos con una ensalada espetacular, basada en la tradicional Coca de la Safor: fresca, sabrosa y con un toque a brasa que me dejó muy loco… fruto del tostado a fuego que le dan al capellán. La ensalada va acompañada de un panecillo hecho con masa de coca en un horno de Ontinyent.

Ensalada Coca de la Safor – Bodega Alenar

Probamos 4 bocadillos y… Señores y señoras, a cada cual más bueno. Empecé por el de sabores más ligeros y frescos, el de caballa con pimientos, directamente me catapultó a las cenas de verano a la fresca. Luego probé el bocadillo de pollo al ast con patatas, casi lloro al recordar los sabores de la cocina de mi abuela… puedo parecer exagerado pero cuando la comida me lleva a momentos del pasado me parece una maravilla. Volviendo al pollo os tengo que decir que la carne era sabrosa, tierna y con matices a especias y si esto te lo encuentras dentro de un pan crujiente y ligero puedo afirmar que se ha convertido en uno de mis bocadillos TOP de Valencia para almorzar.

Llegó el turno del bocadillo de figatells, un clásico del almuerzo valenciano, simplemente diré que no he probado figatell más bueno. Las habitas, de 10, tiernas y turgentes en su justa medida.

Bocadillo Figatells con habas – Bodega Alenar

Y por último, otro clásico del esmorzaret con nombre propio, la brascada de luxe… la foto habla por si sola pero os voy a contar algunas cosas que seguro que os gustará saber: la carne está cocinada inspirándose en el pastrami pero de una manera más sencilla: se marina, se cuece, se enfría y se lamina… esto my friends le da un sabor muy fino. Por otro lado, la cebolla se cocina con un fermento y eso my friends también marca la diferencia (este tipo de cosas no las suelo poder percibir pero son los detalles que hacen que me flipe un bocadillo).

Bocadillo de Brascada – Bodega Alenar

Y llegó el turno de los cremaets, sabía que tenían un postre inspirado en la joya de la corona del almuerzo valenciano, difícil reto, así que fui que puse toda la carne en el asador: pedí un cremaet normal y un tiramisú de cremaet. Y ahí va mi reflexión, me pareció un acierto la manera de fusionar estas dos maravillas, y creo que es muy complicado hacer una reinterpretación del cremaet en formato postre ya que el cremaet por si solo tiene mucha personalidad. He probado varios postres inspirados en este combinado pero ninguno me ha gustado hasta que he probado este, y creo que es, en mi humilde opinión, porque sigue siendo un postre pero que te transporta a los sabores del cremaet y no es un cremaet hecho postre… ¿me he explicado bien? espero que sí y si no, lo mejor que podéis hacer es probarlo vosotros mismos.

Curiosidades

Una de las cosas que más llama la atención es que todos estos manjares los hacen únicamente con un horno que tienen detrás de la barra, toda la carta está diseñada para que se pueda hacer sin necesidad de fogones o una cocina completamente equipada y eso, yo que he llevado un restaurante en el que nos enfrentamos con la misma situación, me parece una genialidad.

En estos tiempos que estamos viviendo, post covid y con todas las medidas de higiene, me encantó ver y percibir que para Jordi, y todo su equipo, era una prioridad hacer las cosas bien, parece una obviedad pero como comensal se agradece mucho y seguramente es un reflejo de como afrontan muchos otros aspectos del día a día.

Para despedirme voy a ser breve, me flipan los sitios en los que el producto está cuidado al más mínimo detalle y donde hay una historia y un porque de las cosas, Alenar bodega mediterránea tiene esas dos cosas y por eso estaba claro que debía tener una tercera cosa… la insignia esmorzaret.

Bodega Alenar

Otras recomendaciones

En la linea de este gastro esmorzaret quizá os guste también visitar otros espacios en los que se respire una pasión y cuidado del producto tales como el Rausell, el Bar Mistela o el Trinquet de Pelayo.