La Mesedora

Intro

En hostelería se dice y se palpa que el oficio se está perdiendo, que ya no es como antes y que cuesta encontrar sitios donde los propietarios y el personal quieran hacer carrera en una profesión sacrificada y gratificante a partes iguales. 

Tras haber almorzado con Sergio, el pequeño de los 3 hermanos (Gerardo, Jaume y Sergio) impulsores de La Mesedora no puedo evitar pensar en que significa tener oficio, qué implica y cómo se traslada en la actividad del día a día de un bar o restaurante. 

Si nos ceñimos al significado del diccionario encontramos que la palabra «oficio» tiene dos acepciones:

I. Dominio o conocimiento de la propia actividad laboral.

II. Actividad laboral habitual, especialmente la que requiere habilidad manual o esfuerzo físico.

Yo me identifico sobretodo con la primera. Para mi el oficio no se limita únicamente en saber servir las mesas, bebidas y comidas, es más una actitud ante el trabajo, el producto y la profesión, una actitud cuyo objetivo es dar buen servicio acompañado de la propia satisfacción de estar haciendo las cosas de la mejor manera que uno puede y sabe.

Os cuento todo esto porque hablando con Sergio me di cuenta que para ellos es fundamental dar el mejor servicio posible, mejorar en cada aspecto relacionado con el negocio, innovar y modernizarse para mejorar los procesos, formarse constantemente para hacer que este proyecto nacido una semana antes del confinamiento de 2020 pudiera ser la continuación de todo el esfuerzo hecho por sus padres con su anterior restaurante.

El Esmorzaret

En La Mesedora llevan la experiencia del almuerzo un poco más allá, con propuestas de autor, menajes interesantes y digitalización.

Un buen almuerzo debe ir precedido de una picaeta. Aquí el arranque lo marcan unas buenas olivas aliñadas y/o normales (en ambos casos son carnosas y sabrosas) junto a unos cacaus pelados, fritos por ellos mismos y aderezados con cúrcuma y sal.

Tienen una amplia carta de bocadillos clásicos y de autor, como uno no sabe nunca cuando va a poder volver me fui directo a la sección Gourmet.

Me pareció brutal que tuvieran una propuesta con mero y muy interesante que lo pudieras terminar de condimentar al gusto con polvo de Cacau d’or. Sus brotes tiernos de mostaza y su tomate natural le dan un toque sano y fresco que me pareció maravilloso.

También probé «El Vegà», bocata 100% vegano a base de heura, patata, ajos tiernos, mayonesa de membrillo y queso vegano. La heura está rebozada y frita, la mayonesa le da un toque dulce y los ajos tiernos y la cebolla crispy le confieren texturas diferentes en cada mordida. Si queréis podéis echar un vistazo a la Bocata Review que hice de este bocadillo.

Menos mal que iba de la mano de Sergio y me dijo que no me podía marchar de su casa sin probar las patatas bravas de cheddar y bacon. Si hubiera ido por mi cuenta de incógnito no las hubiera probado y nunca hubiera sabido el tesoro que alberga ese plato en forma de patata gigante en el que las sirven. 

Por último le hinqué el diente a «El caballó», interpretación del bocata más icónico del almuerzo valenciano, un bocata de carne de caballo diseñado para que lo disfrutes mientras la yema del huevo empapa los finos filetes de la, sabrosa e intensa, carne de caballo. Si no vas con ojo la yema de huevo también puede recorrer tus dedos mientras mordisco a mordisco te terminas este mítico de los esmorzars valencians.

Os recomiendo ir en comboi y compartir varios platos para que podáis abarcar al máximo su carta. 

El Cremaet

En la parte del cremaet me voy a extender más de lo habitual porque hay bastantes cosas que contar en torno a la versión que han creado de este icono del esmorzaret.

 

Su afán por mejorar e innovar les ha llevado a desarrollar un peculiar cremaet de autor, no solamente por el aspecto hipnótico y atrayente que le confiere el colorante de «polvo de Oro» si no por la mezcla de distintos alcoholes que han formulado hasta crear un cremaet brutal.

Un cremaet sin un buen café puede estar bueno pero estará mejor si el café está a la altura de tal manjar. Sergio me dio una master class entorno al café que utilizan, porque lo utilizan, las proporciones de mezcla de arábica y robusta, y porque sus máquinas de café están a medio camino entre las de hostelería y las de especialidad. Gracias a la pasión de Jaume y Sergio por el café han encontrado un equilibrio entre: Dar un buen café controlando variables de la máquina (cosa que las de hostelería convencionales no permiten) y poder atender con rapidez los picos de demanda de cafés en hora punta.

Y hablando de cremaets, me dieron a probar un postre que voy a recordar como el mejor tiramisú de cremaet que he probado. Mar, pareja de Sergio, es la artífice de tal maravilla. Yo no soy mucho de tartas y menos de terminar el esmorzar con un postre dulce, pero este tiramisú me ha roto los esquemas. Es ligero, esponjoso y de sabor brutal, el único problema es que no te das cuenta y te lo has terminado, creo que debería estar prohibido.

El Espacio

Está ubicado en el polígono de Algemesí. Es un local de corte actual con un amplio salón interior y una buena terraza. 

Es fácil llegar y aparcar. 

Curiosidades

La Mesedora además de ser un restaurante también es un hotel. En la planta de arriba disponen de algunas habitaciones disponibles para pernoctar.

Sin duda tienen las camareras más modernas de la ciudad y de la Comunidad Valenciana, Mese y Dora a pesar de que son sus empleadas más silenciosas y tranquilas no pasan desapercibidas entre todo el jaleo de la sala.

Nos vemos en los bares

Da gusto encontrar proyectos en los que hay mucha pasión, esfuerzo y ganas de hacerlo bien. Te sentirás más identificado o menos con las maneras de hacer pero lo que es indiscutible es que La Mesedora es un buen sitio para almorzar, es un sitio que no te va a dejar indiferente y si eres de aquellas personas que les gusta probar debes ir catar su propuesta. 

Si no sabéis como llegar echadle un vistazo al Mapa Esmorzaret.

Os dejo otros sitios regentados por gente joven, con ganas y con propuestas que empujan el esmorzaret al siguiente nivel.

MESON CANELA

Intro

Sin duda uno de los descubrimientos de este 2022. Negocio familiar abierto hace 60 años por “El Canela” junto a su yerno. Ahora Miguel, tercera generación, se pone al frente para continuar con la tradición familiar.

Para amantes de la oreja a la plancha, los productos traídos del pueblo, bocatas hechos al momento y bares familiares que pasan de generación en generación ya tenéis un nuevo bar que apuntar en vuestra lista de indispensables.

El Espacio

Ubicado en el barrio de El Calvari el Mesón Canela se encuentra en una esquina con un amplio chaflán, lo que le permite tener una terraza con sol y sombra.

El local es grande, con una barra en un lateral y una cocina medio vista, tiene un salón al fondo y una decoración en madera al estilo marinero. Respira un aire antiguo pero acogedor, su mobiliario me recordó al de la Cervecería Aquarium y a esos restaurantes de nivel de los años 70.

Por la decoración, por un rótulo que vi en el exterior y los acuarios llenos de anguilas y bogavantes deduje que una de sus especialidades son los platos marineros. De hecho quiero volver para probar su All i Pebre.

El Esmorzaret

Iba con el foco puesto en su oreja a la plancha y quizá probar algún bocadillo ligero, pero nada más entrar vi los jamones colgados, las anguilas en el acuario, unas aceitunas secas y negras en un bote y me di cuenta que de ahí iba a salir habiendo probado varias cosas y con las ganas de haber probado más.

Gasto

Hablé con Miguel y me dejé completamente en sus manos, lo único que le dije es que quería probar su oreja a la plancha, una vez fijadas las premisas arrancó el baile del almuerzo. La picaeta constaba de tres clases de olivas (unas dulzonas, negras y secas, otras con un toque picante y otras de sosa) y algunas guindillas (fundamentales en cualquier esmorzaret).

La Oreja me pareció espectacular, la sirven entera y su precio va a peso, la hierven y la pasan por la plancha y se queda con una textura maravillosa, crujiente por fuera y blandita por dentro, en algunas partes se nota la carne de la oreja que se alterna con el cartílago y el colágeno de la pieza. La sirven con una mayonesa de wasabi.

Yo no soy mucho de vino en los almuerzos pero Miguel me sacó una botella de la cooperativa de Ledaña, su pueblo. Mi estómago estaba un poco reacio a tomar una copa a primera hora de la mañana, así que únicamente lo probé y tengo que reconocer que para un almuerzo creo que maridaba a la perfección, era suave y muy agradable.

Tortilla con guarrillas

Lo primero en llegar fue un pinchito de tortilla con guarrillas, así llaman en su pueblo a un tipo de chistorra más curada que la tradicional, con ello consiguen que no sean tan pesada. La Tortilla, la cual estaba recién hecha, tenía un punto meloso que se mezclaba con unas patatas a medio camino entre la machacadas y a trocitos, hacía tiempo que no probaba una tortilla de este estilo. Creo que mis archivos de memoria me remontaron a alguna tortilla probada en Madrid cuando enfundado con mis trajes de financiero me escapaba a media mañana para almorzar.

Brascada

Por último, me recomendó su Brascada y menos mal que la probé porque es una de las mejores que he probado hasta la fecha, su carne era tierna y sabrosa, utilizan entrecot de lomo alto, lo que se traduce en una experiencia maravillosa porque no hay cosa que más rabia me de que llevarme la mitad del filete al morder un bocata. El pan era ligero y aireado (Del horno dels Desamparats del Mercado Central), el jamón serrano estaba cortado al momento y pasado por la plancha, el queso fundido y los huevos fritos eran como los de toda la vida con puntilla alrededor de la clara… que más se puede pedir.

El Cremaet

Si hay cremaet hay que probarlo, éste estaba hecho con ron, naranja y predomina el toque dulce.

Cremaet

Curiosidades

Algunos de los cuadros que hay en el restaurante fueron pintados por «El Canela» cuando se jubiló. 

Nos vemos en los bares

Descubrir este tipo de bares son los que me mantienen la llama encendida en esta aventura Bar Hunter, bares que tienen una historia detrás, que han ido adaptándose a los tiempos, que apuestan por propuestas gastronómica de toda la vida pensando en los productos del pueblo, con vinos de cooperativas, aceitunas de sus propios olivos, y con ganas de ofrecer una buena experiencia al comensal…

Escribiendo este post no he podido evitar acordarme de bares con una esencia similar, así que echadle un vistazo a los que os propongo en la sección de recomendados al final de este post.

CAFETERÍA MADRIGAL

Intro

Hacía mucho tiempo que iba en busca de un almuerzo vegano, muchas personas me han preguntado por opciones veganas en el universo de los almuerzos y la realidad es que casi no hay opciones más allá de pedir que te pongan en el bocata aquellas opciones de la vitrina que no llevan carne o derivados de animales. Además, el veganismo no pasa simplemente por no comer carne si no que es más una filosofía de vida y una manera de relacionarse con el entorno con lo que va mucho más allá de tener opciones sin carne en la carta.

Este sitio lo descubrí gracias a Raisa Gallegos, conocida en instagram como @veggie_vlc

El Espacio

La cafetería Madrigal está ubicada en el barrio de Ruzafa por la zona que da al Parc Central. Es un espacio pequeño, dónde puedes ver la cocina y con una terraza con sombrillas en la acera de la calle Puerto Rico.

El Esmorzaret

En cuanto a la propuesta para almorzar no es muy extensa pero lo que yo probé estaba muy bueno. Personalmente reconozco que a mí la comida vegana me flipa (de hecho muero por volver a probar un buen «Mapo Tofu» bien hecho) y el universo que se abre con este tipo de alimentación es muy amplio.

Me decanté por probar la tortilla de patatas, estaba hecha con masa de garbanzos y patatas al vapor. Era una tortilla consistente y completamente cuajada, estaba buena y nunca hubiera dicho que era de garbanzos, me hubiera gustado probarla también con las patatas fritas en vez de al vapor (un 10 por el hecho de que son más saludables). La tortilla iba acompañada de un pan integral sin gluten y con nueces, junto a tomate rayado y ajonesa sin huevo.

Por otro lado también probé su almussafes vegano, estaba muy bueno, creo que es el almussafes vegano más equilibrado que he probado. Hasta la fecha todas las sobrasadas veganas que he probado son muy ácidas y fuertes, en alguna ocasión me han dejado la boca resentida tras tomarlas, pero en este caso estaba todo, para mi gusto en su justa medida. Solo tengo que decir que si el pan hubiera sido de otra clase el bocata hubiera sido un espectáculo.

Para beber cambié el agua o el vino con gaseosa o la cerveza por una Kombucha, me encantó que hubiera diferentes opciones tales como batidos, zumos y kombucha para almorzar.

Despedida

Tengo algunos otros sitios veganos en mi lista de futuros almuerzos, los iré visitando y compartiendo. Os dejo otro sitio por el barrio de Ruzafa que tiene opciones veganas y vegetarianas, La Cantina de Ruzafa.

Bar Cremaet

Intro

¿Bar Cremaet o Bar Mistela? ¿qué tiene de diferente el cremaet frente al mistela? Seguro que lo habéis pensado más de una vez y si no lo habéis hecho, os reconozco que a mi se me ha pasado por la cabeza…

Para hablar del bar cremaet es imposible no jugar al juego de las 4 diferencias con su hermano de Torrefiel. Así que ahí van mis impresiones entre estos dos titanes de los Gastro Almuerzos.

El Espacio

Tomando como inspiración la función y el uso mercante que se le daba a los “Camins del Grau” antiguamente han diseñado todo el espacio. Dispone de una buena terraza que ocupa buena parte de una plazoleta que tiene justo en frente. 

El espacio respira diseño en todos sus rincones, es moderno y muy cuidado. Tiene todos aquellos elementos icónicos de los bares de toda la vida, tales como barras de metal, mobiliario de madera, cristaleras rotuladas y dibujos a mano de los platos. Estando en Valencia y de camino al puerto no podían faltar referencias al universo de los azulejos.

El Esmorzaret

La carta de bocatas del Cremaet es diferente a la del Mistela, así que podéis ir tranquilamente a uno u otro que encontraréis cosas diferentes, ambas respiran el mismo estilo pero hay platos distintos. Dado que soy ultrafan del Top Musafes 2.0 del Mistela tuve que pedir el Top Musafes 3.0 del cremaet, ¿diferencias? básicamente que el Top 3.0 lleva un huevo frito que al apretarlo estalla la lujuria por todos lados mientras se va mezclando con la cebolla pochada, el bacon, el queso manchego y la sobrasada.

Si hay algo, que para mi, caracteriza al Mistela son sus TORREZNOS, y en el Cremaet le han dado una vuelta bestial y los han hecho a baja temperatura… y chicos, a mi, me molan más estos últimos, son más suaves, con una grasita que me recuerda a la de la panceta de los pucheros y un crujiente que combina a la perfección con la textura blandita del resto.

Los precios de los almuerzos son iguales en ambos locales. Puedes elegir entre 3 tamaños distintos.

El Cremaet

No me suelo mojar mucho con los cremaets porque para gustos colores pero a mi este me moló mucho y, además de bueno, me pareció maravillosa la presentación de los condimentos por separado sobre la cucharilla para que cada cual decida si volcarlos sobre el carajillo o disfrutar del elixir sin interrupciones flotantes, ¡up to you my Friends!

Curiosidades

Para decorar el espacio se han inspirado en los trenes de mercancías que recorrían la avenida camino al puerto, por ello se pueden encontrar materiales que recuerdan a los sacos de cereales, las vías del tren, etc etc etc

Nos vemos en los bares

Lo que está claro es que es un buen sitio para almorzar, buen producto, muy bien cocinado y con propuestas muy muy interesantes. No os he hablado de las Gildas, de su submarino (una marinera de toda la vida: rosquilleta con llavoretes, ensaladilla y anchoa), de su bocata de atún con piparras y de la millones de cosas que aún me quedan por probar, pero bueno algún día las probaré.

Solo tengo un “PERO”: sus Torreznos no están a la hora de almorzar ,  conmigo hicieron una excepción porque les supliqué que me los dejaran probar pero yo pienso que tal manjar debería estar en las horas de máximo hedonismo tradicional. Creo que habría que hacer un Change punto org para que los incluyan.

LA REVOLTOSA BAR

Bueno bueno bueno, 

Pocos son los post que arranco con los «buenos» pero es que La Revoltosa Bar se merece una ola y no solamente porque tengan buen producto para almorzar o porque intenten elaborar platos y bocadillos tomando como punto de partida la tradición gastronómica familiar y añadirles un punch extra, si no también porque es de esos sitios en los que uno se encuentra muy a gusto.

El espacio

Barra – La Revoltosa Bar

Local pequeño, decorado con tonos cálidos y acogedor. Tiene varias mesas dentro y una terraza pequeña con una combinación de mesas altas y bajas.

Las veces que he ido me hubiera pasado toda la mañana en su terraza, viendo como los vecinos se paran a hablar entre ellos y se preguntan sobre sus cosas (jóvenes y mayores), me flipa esa vida de barrio.

El esmorzaret

Os adelanto que su tortilla de patatas me ha llegado al corazón, ¿sabéis esas tortillas sencillas pero que tienen algo especial? El mundo de las tortillas es muy subjetivo y ya sabemos que no hay dos tortillas iguales pero resulta que esa tortilla me recordó a la que hacía mi abuela, esa que me encontraba “por arte de magia” en la mesa la tarde que iba a visitarla y, ya sabemos como funciona esto, aplicando la regla del “ya que está hecha” terminaba cenando aunque fuesen las siete de la tarde.

Esgarraet, Titaina y tortilla

Y como parece ser que la cosa va de tradición y abuelas, deciros que el bocata que me comí está inspirado en un plato que hace la yaya de Javi: “La Marmita de la Yaya”. Podríamos decir que es como una titaina de embutidos (chorizo, morcilla y longaniza) sobre una capa de patatas pochadas. Bocata de guiso, de sabor intenso, con toques a especias dentro de un pan crujiente y agradable.

Marmita de la Yaya – Bocadillo

Y para cerrar el post ahí va una ráfaga de impresiones: 

  • Su ensaladilla está brutal
  • Su esgarraet me lo fulminé en un plis-plas
  • Sus calamares rebozados me los comería como si fuesen palomitas.
  • Su cremaet es uno de los mejores que he probado en Valencia.
Cremaet – La Revoltosa Bar

 

Curiosidades

Javi llevaba unos años retirado de la hostelería, encontró por casualidad este local en pleno Cabanyal y decidió jugársela, cuando iba a abrir estalló la pandemia, aguantó el confinamiento y en cuanto pudo levantó la persiana.

La «Marmita de la Yaya» es un bocata inspirado en un plato que cocina su abuela, cada vez que lo guisa triunfa tanto que se hacen colas alrededor del perol en fallas, cumples o eventos familiares.

Otras recomendaciones

Si lo que os molan son los sitios de esmorzaret donde se funde la tradición con la innovación o con un aire un poco más moderno no podéis dejar de echar un vistazo a los posts de Alenar Bodega Mediterranea, Bar Mistela o El Trinquet de Pelayo.

AQUARIUM VALENCIA – CERVECERÍA

Introducción

El Aquarium es uno de esos lugares en los que parece que el tiempo no ha pasado, en el que el oficio, el servicio y la atención han permanecido inalterables, y eso es lo que le confiere su carácter y autenticidad.

Buen producto, cócteles hechos como se deben hacer, sin florituras ni adornos, tal y como marca el manual… comida sencilla pero de gran calidad y unos protocolos de servicio de los que da gusto ver, aquella manera de hacer que en ocasiones me recuerda a los bares de Madrid, reconozco que cuando eso ocurre, a veces, me siento descolocado, será por el desuso o por la poca costumbre que tengo en que me atiendan de esa manera seria pero correcta, tratándome de usted y con corbata.

Quizá no sea uno de los sitios que te vengan a la mente a la hora de hacer un esmorzaret pero creedme que vale mucho la pena probarlo.

El espacio

Un local de lo más particular, decorado con madera barnizada como si de un barco se tratase, con una amplia barra a la izquierda, con un mobiliario burgués con solera, mesas y sillas cuya altura está por debajo de lo habitual pero que por arte del regocijo te van acomodando de tal manera hasta que llegas al punto en el que cualquier coctel y plato que se te antoje entran fácilmente sin pensar en la cartera.

Aquarium – Mesa

Dispone de una terraza cubierta con una pérgola en el exterior, la única pega es que la gran vía está tan cerca que el ruido de los coches es constante.

Aquarium – Terraza y fachada

El esmorzaret

Hacia meses que iba detrás de su bocadillo de solomillo con salsa tártara para almorzar, por fin le hinqué el diente y ahí va lo que sentí:

Solomillo tierno, hecho al punto, jugoso y sabroso, panecillo pequeño y esponjoso pero de tamaño justo para almorzar. Me dejó con aquella sensación agradable de que lo bueno en su medida justa dos veces bueno y ahora no puedo parar de pensar en ir a tomarme otro. Aprovecho este post para reivindicar que para disfrutar de un buen almuerzo no es necesario que la comida te salga por las orejas, si el material es bueno todo en su justa medida es mejor.

La picaeta consistía en cacaus fritos y pelados, muy ricos pero eché de menos unas aceitunicas.

Aquí no hacen cremaet porque hacen una cosa que casi os diría que me gusta más: El Rocafull, maravillosa bebida valenciana a base de coñac y café helado, antiguamente el Rocafull se agitaba con clara de huevo para generar la espuma pero actualmente con un buen café y una extracción de máquina no es necesario incorporar la clara de huevo. Es una lástima que esta bebida haya entrado en desuso y no se encuentre fácilmente, de hecho creo que en Valencia centro se puede encontrar en el Aquarium y en uno o dos locales más.

Curiosidades

Fue inaugurado en 1957 y se ha mantenido intacto y con la misma estética desde la riuá. Pero lo que poco se sabe es que este bar lleva abierto desde finales de los años 30 ya que antiguamente era el bar del Cine Gran Vía 55 y que por detrás de una de las paredes conectaba con esta emblemática sala de cine.

Y otra de los tesoros mejor guardados del Aquarium es su Aurora Boreal, coctel que aún no he probado pero que está hecho a base de Whisky, helado de vainilla (el mantecado que le llaman) y café helado.

 

Despedida

Es de esos sitios que da gusto ir, que te transportan a tiempos en el que el glamour, la elegancia y el saber estar era una actitud, me recuerda a las películas de los años 70, a la dolce Vita y a los bares y terrazas de Mónaco visitados por Aristóteles Onassis ¿Os lo imagináis haciendo un esmorzaret en el Aquarium? seguro que él quizá no fue pero más de una ilustre figura de la alta sociedad se sentó en una mesa del Aquarium y disfrutó como cualquiera de nosotros, porque al fin y al cabo de eso se trata, de disfrutar con la comida y de la buena compañía.

Otras recomendaciones

Si quieres disfrutar de un producto espectacular para almorzar no puedes dejar de visitar: Alenar Bodega Mediterranea y El Trinquet de Pelayo.

BAR ASENSIO

Nunca había oído hablar del Bar Asensio, y mira que llevan 30 años abiertos. Hace unas semanas se cruzó una foto de un bocata nivel gourmet que captó mi atención, era del Bar Asensio. Al cabo de unos días vi otro bocadillo que me gustó ¿y sabéis de donde era? Del Bar Asensio también, la cosa estaba clara: el esmorzaret iba a caer en breve.

Rótulo Bar Asensio

El espacio

Está situado en una calle de Picassent al lado de la Plaza del Mercat, es un bar pequeño, reformado y con una terracita a pie de calle. Las mesas guardan la distancia covid de seguridad y cuidan mucho los protocolos.

El esmorzaret

Iba con la idea de probar para almorzar alguno de los bocatas que había visto pero al ver la carta he encontrado tal oasis de bocadillos gourmet que he pensado… «hoy no los voy a poder probar todos, así que Joan, déjate aconsejar...» y eso he hecho, Jose Vicente me ha dicho que el mítico del Bar Asensio para esmorzar es el de Carne de caballo, patatas a lo pobre, tomate seco y ajos tiernos.

Me he dejado en sus manos y he disfrutado muchísimo, la carne era finita como el papel, con mucho sabor y con ese jugo caramelizado que queda de la plancha (el otro día aprendí que se llama reacción de maillard), las patatas a lo pobre estaban en su punto, nada aceitosas y con buen sabor a patata, el tomate seco le daba un extra de sabor y sal que me generaba la necesidad de encontrar trocitos de tomate para que mis papilas se volviesen locas, los ajos tiernos le daban un punto de jugosidad perfecto y si a esto le sumas que el pan estaba muy bueno (aunque a mi se me ha roto un poco por manazas)… hoy he visto el cielo con este almuerzo.

bocadillo de Carne de Caballo

He disfrutado del gasto, por varios motivos, las aceitunas eran buenas y carnosas, los cacaus pelados con buen sabor y en su punto de sal y como extra había pimiento en salmorra con un ligero sabor a comino, de normal no se encuentra y cuando lo ponen se agradece muchísimo.

El cremaet está hecho con un ron de la zona, Ron Mariel, de la destilería Ríos (ubicada en Silla). Es un ron oscuro y con un sabor intenso un tanto característico al que no estoy acostumbrado.

Cremaet – Ron Mariel

Curiosidades

Los tomates secos los hace el «Torrentí», un vecino del pueblo que tiene una verdulería, él mismo los cultiva y los hace en conserva. Podrían utilizar cualquier tomate pero ellos prefieren el tomate de pera, la verdad es que le da un punto salino especial y muy rico.

La carne de caballo es espectacular, desde siempre han utilizado «la chulla», comúnmente conocido como entrecot, la filetean finísima con la cortadora y así con un «vuelta y vuelta» está hecho.

Despedida

Una de las cosas que más me ha gustado a parte del buen esmorzar es que trabajan con producto y proveedores de la zona, hoy he aprendido varias cosas que los tomates secos los hace el torrente y que hay una destilería en Silla que hace ron entre otros licores y eso señores y señoras es lo que me flipa de ir visitando y conociendo lugares donde hacen del almuerzo valenciano algo memorable.

Os voy a enumerar los bocatas que me han quedado pendientes: el de pollo con salsa de curry, el de chipirones con mejillones en escabeche, el de bacalao a la andaluza, el de carrillada, el chivito de secreto y el almussafes roast beef… me da que tendré que regresar al menos 5 veces para almorzar.

El ticket – Esmorzaret

BAR L’ABORDATGE

Introducción

En verano una de las cosas que más apetece son las terracitas, el mar, la playa, los amigos y cosas fresquitas, así que, como renunciar al almuerzo no es una opción posible, lo que hicimos fue mezclar todos esos factores y fuimos a almorzar al restaurante L’abordatge de la Pobla de Farnals.

«El esmorzaret es una tradición y un ritual. La cultura del almuerzo viene de cuando los agricultores hacían una parada a media mañana para comer algo y reponer fuerzas. A día de hoy, en Valencia, el almuerzo se ha convertido en toda una religión» .

El espacio

L’abordatge es un restaurante pequeño, decorado por dentro como si fuese un antiguo barco, con motivos náuticos y madera barnizada, donde sirven comidas, cenas y almuerzos.

Está situado al final del puerto de la Pobla de Farnals, en un pequeño complejo de locales donde se mezclan restaurantes y negocios de actividades acuáticas.

Tiene una terraza grande a la sombra que está dividida en dos espacios, una parte se encuentra bajo un toldo grande y la otra bajo un pasaje que hace el complejo de locales. Dentro del local hay unas cuantas mesas.

El esmorzaret

Llegamos sobre las 10h y la terraza estaba llena, buena señal, dado que no reservan estuvimos esperando un rato y tras unos 30 minutos conseguimos una mesa.

Lo primero que siempre hago al llegar a un local es echar un vistazo a su vitrina, y ¡bingo! el material tenía muy buena pinta… así que me senté y cuando vino el camarero le pregunté si tenían algún bocadillo estrella, me dijo que no pero que la carne de caballo estaba estupenda… así que ¡doble bingo! pedí uno de carne de caballo, patatas fritas y pimientos asados… y fue todo un acierto: el pan era crujiente y muy bueno, la carne fina y en su punto, las patatas me parecieron lo más, cortadas en rodajas, crujientes por los bordes y tiernas por dentro, los pimientos le daban un punto de jugosidad en el que contrastaba el toque dulce de los rojos con el más fuerte de los verdes.

Bocadillo de carne de caballo

Pedimos también una ensalada de tomate, tenía mejor pinta de lo que era, estaba bien pero no era como para soltar un ¡Brutal!. Los cacaus del collaret, pequeños y con mucho sabor y las aceitunas bien, una mezcla entre partidas y manzanilla.

Mis compañeros de esmorzaret se pidieron otros bocadillos, uno de ellos un clásico que no puede faltar en cualquier almuerzo: tortilla de patatas con longaniza. Mientras que el otro bocata haría la boca agua a cualquier amante de la carne: Revuelto de chistorra con unas longanizas extras.

En este comboi también venían niños, y me alegró ver como adaptaron el almuerzo a sus necesidades, sacaron unas tostaditas más blandas con tomate y jamón York a la plancha.

La cerveza en litrona y el agua en botella de litro, como dijo uno de los integrantes del comboi:

«Almorzar con una buena litrona le da un punto romántico al esmorzaret»

Y creo que tiene toda la razón, los aspectos costumbristas y desprovistos de glamour del almorsaret es lo que imprime la personalidad y autenticidad a este momento dónde el objetivo es disfrutar de la comida y de la compañía sin adornos ni florituras.

No tenían cremaet y nuestro gozo en un pozo, pero bueno, nos pedimos unos cafés y debo reconocer que me sentó de categoría, negro como el azabache y con espuma densa.

Café solo – L’Abordatge

Curiosidades

He almorzado en dos ocasiones en la Pobla de Farnals y en las dos ocasiones tenían en sus vitrinas chorizos criollos, en el primero no me llamó la atención porque estaba regentado por unos chicos de Uruguay pero ayer en L’abordatge también vi que los tenían, será coincidencia pero es un tipo de chorizo que no se suele ver en los surtidos del almuerzo valenciano.

Despedida

En verano el cuerpo me pide almorzar en sitios así, cerca del mar, con producto fresco y con amigos, de aquí a lo que queda de meses de calor voy a intentar que todos los almuerzos sigan este patrón. Así que si pensáis igual que yo y os apetece almorzar en un sitio costero os recomiendo que echéis un vistazo al post que hice sobre el Casino del Perelló.

ALENAR BODEGA MEDITERRÁNEA

Un trocito de mediterráneo destilado en una pequeña bodega del centro de Valencia, así definiría mi experiencia a cualquiera que me preguntase sobre el almuerzo en Alenar.

Carta – Bodega Alenar

Muy cerca de la plaza del ayuntamiento Jordi decidió abrir una taberna donde servir producto de gran calidad manteniéndose fiel a sus raíces, sabores y olores de su infancia… Así que, cuando se puso a trabajar con Carlos y Tomi (Twomany chefs) para diseñar su carta la premisa era clara: Todo debe respirar y oler a la Marina Alta y al mar que baña la comarca valenciana.

El espacio

Local pequeño, con un mobiliario de aquellos bares antiguos de toda la vida pero con un aire actual, mesas y barra de mármol, sillas de madera estilo onet, un mural maravilloso de un banco de caballas pintado por Gisela Talita conforman un espacio en el que apetece tomarse un vino, una cerveza, una tapa y un «esmorzar» de nivel.

El esmorzaret

Voy a ir al grano, me pareció una almuerzo brutal: brutal por el producto, brutal por los sabores, brutal por lo bien combinados que están y lo cuidado de cada uno de los detalles de cada bocadillo, plato y salsa. Para mí es el claro ejemplo de un gastro esmorzaret, un almuerzo sencillo pero bien pensado, un almuerzo de los de toda la vida, con sus ingredientes tradicionales del mediterráneo trabajados para sacarles todo su potencial.

Ya sabéis que soy muy fan de las Gildas, así que en cuanto las vi en la carta no pude resistir pedir unas cuantas.

Arrancamos con una ensalada espetacular, basada en la tradicional Coca de la Safor: fresca, sabrosa y con un toque a brasa que me dejó muy loco… fruto del tostado a fuego que le dan al capellán. La ensalada va acompañada de un panecillo hecho con masa de coca en un horno de Ontinyent.

Ensalada Coca de la Safor – Bodega Alenar

Probamos 4 bocadillos y… Señores y señoras, a cada cual más bueno. Empecé por el de sabores más ligeros y frescos, el de caballa con pimientos, directamente me catapultó a las cenas de verano a la fresca. Luego probé el bocadillo de pollo al ast con patatas, casi lloro al recordar los sabores de la cocina de mi abuela… puedo parecer exagerado pero cuando la comida me lleva a momentos del pasado me parece una maravilla. Volviendo al pollo os tengo que decir que la carne era sabrosa, tierna y con matices a especias y si esto te lo encuentras dentro de un pan crujiente y ligero puedo afirmar que se ha convertido en uno de mis bocadillos TOP de Valencia para almorzar.

Llegó el turno del bocadillo de figatells, un clásico del almuerzo valenciano, simplemente diré que no he probado figatell más bueno. Las habitas, de 10, tiernas y turgentes en su justa medida.

Bocadillo Figatells con habas – Bodega Alenar

Y por último, otro clásico del esmorzaret con nombre propio, la brascada de luxe… la foto habla por si sola pero os voy a contar algunas cosas que seguro que os gustará saber: la carne está cocinada inspirándose en el pastrami pero de una manera más sencilla: se marina, se cuece, se enfría y se lamina… esto my friends le da un sabor muy fino. Por otro lado, la cebolla se cocina con un fermento y eso my friends también marca la diferencia (este tipo de cosas no las suelo poder percibir pero son los detalles que hacen que me flipe un bocadillo).

Bocadillo de Brascada – Bodega Alenar

Y llegó el turno de los cremaets, sabía que tenían un postre inspirado en la joya de la corona del almuerzo valenciano, difícil reto, así que fui que puse toda la carne en el asador: pedí un cremaet normal y un tiramisú de cremaet. Y ahí va mi reflexión, me pareció un acierto la manera de fusionar estas dos maravillas, y creo que es muy complicado hacer una reinterpretación del cremaet en formato postre ya que el cremaet por si solo tiene mucha personalidad. He probado varios postres inspirados en este combinado pero ninguno me ha gustado hasta que he probado este, y creo que es, en mi humilde opinión, porque sigue siendo un postre pero que te transporta a los sabores del cremaet y no es un cremaet hecho postre… ¿me he explicado bien? espero que sí y si no, lo mejor que podéis hacer es probarlo vosotros mismos.

Curiosidades

Una de las cosas que más llama la atención es que todos estos manjares los hacen únicamente con un horno que tienen detrás de la barra, toda la carta está diseñada para que se pueda hacer sin necesidad de fogones o una cocina completamente equipada y eso, yo que he llevado un restaurante en el que nos enfrentamos con la misma situación, me parece una genialidad.

En estos tiempos que estamos viviendo, post covid y con todas las medidas de higiene, me encantó ver y percibir que para Jordi, y todo su equipo, era una prioridad hacer las cosas bien, parece una obviedad pero como comensal se agradece mucho y seguramente es un reflejo de como afrontan muchos otros aspectos del día a día.

Para despedirme voy a ser breve, me flipan los sitios en los que el producto está cuidado al más mínimo detalle y donde hay una historia y un porque de las cosas, Alenar bodega mediterránea tiene esas dos cosas y por eso estaba claro que debía tener una tercera cosa… la insignia esmorzaret.

Bodega Alenar

Otras recomendaciones

En la linea de este gastro esmorzaret quizá os guste también visitar otros espacios en los que se respire una pasión y cuidado del producto tales como el Rausell, el Bar Mistela o el Trinquet de Pelayo.